Exploración interplanetaria
Ariel es el cuarto satélite más grande de Urano y el segundo en proximidad de los satélites principales. Fue descubierto en 1851 por William Lassell y nombrado por un personaje de la literatura inglesa. Orbita en el plano ecuatorial de Urano que, al ser perpendicular a la órbita del planeta alrededor del Sol, hace que el satélite tenga un ciclo estacional extremo. Al igual que el resto de satélites uranianos, se formó probablemente a partir del disco de acreción que rodeaba el planeta tras su formación. Se cree que está compuesto por una mezcla equilibrada de rocas y hielos, y diferenciado en un núcleo rocoso rodeado por un manto de hielo. Tiene una superficie compleja, constituida por extensos terrenos craterizados y cortados por sistemas de escarpes, cañones y crestas. Muestra signos de actividad geológica más reciente que en el resto de satélites, quizá producto del calentamiento de marea.