Un
planeta es un objeto astronómico sin luz propia que gira alrededor de una estrella, es bastante masivo para tener forma esférica (o casi esférica), y ha limpiado su órbita de otros cuerpos celestes, incorporándolos o expulsándolos, según la definición que hizo el año 2006 la Unión Astronómica Internacional. Se denomina planeta a cada uno de los cuerpos que describen órbitas elípticas alrededor del
Sol o, en general, de una estrella. Son planetas del
Sistema Solar:
Mercurio,
Venus, la
Tierra,
Marte,
Júpiter,
Saturno,
Urano y
Neptuno. Los cuatro planetas más cercanos (
Mercurio,
Venus, la Tierra and
Marte), considerablemente más pequeños, también conocidos como «planetas terrestres», están compuestos principalmente por roca y metales, mientras que los cuatro más alejados (
Júpiter,
Saturno,
Urano and
Neptuno), denominados gigantes gaseosos o «planetas jovianos», más masivos que los terrestres, están compuestos de hielo y gases. De éstos últimos, los dos más grandes, Júpiter y Saturno, están compuestos principalmente de helio e hidrógeno. Urano y Neptuno, denominados gigantes helados, están formados mayoritariamente por agua congelada, amoniaco y metano.